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Haciendo Historia
La Promoción 1938 es la tercera promoción que concluyó el quinto de secundaria en el Colegio Salesiano de Breña. Sabemos que la secundaria existió entre 1917 a 1924, pero no tenemos mayores detalles si llegó a tener promociones de quinto de secundaria. Luego, la media o secundaria sería abierta en 1936, completándose recién sus ambientes en el año de 1937. No obstante desde el 36, entendemos cada año, ha salido una promoción de las aulas salesianas secundarias.

De lo que recordamos, la primera promoción, fueron cinco alumnos: los hermanos Flores Guerra (2), Gandulia, un hermano de Gustavo Valcárcel, Pablo Rusca, Herrera Lynch. La Promo del 1937 si fue un poco más numerosa, eran 13 alumnos. Hacemos memoria de algunos de sus miembros como Juan Lugón, Juan Loli Castellanos, Ganoza, Silvio Esposto, Humberto Riva, Oscar Wecar, Torres, Riboldi (está información fue luego refrendada al conversar con el integrante de la promo 37 Sr. Lugón).

Los que terminamos el quinto de secundaria en el Colegio Salesiano fuimos 18 alumnos, pero a este número debemos sumar los que provenientes de la primaria iniciaron también el ciclo medio o secundario, pero que no concluyeron su quinto año en el Colegio. Recordamos aquí algunos nombres: Enrique Frías Ocampo, Juan Ararte Mena, Pedro Valle Medina, Pedro Arrearan, Carlos Corso Cornejo.

Los muchachos que terminamos en la promo 38, todos marcados por la continuidad de los años de estudio, nos podemos considerar "hermanos diferenciados". Diferenciados por el físico y por algunas características que distinguen las particularidades de sus personalidades, calificados o motejados en esos tiempos en los más estudiosos o "chancones" y los "deportistas". Estos últimos se distinguían preferentemente en atletismo (Carlos Keller Zapata, Nilo Marchand), básquet (Nilo Marchand), pingpong y tenis (Baltazar Navarro Palma). El resto participaba sin sobresalir en todas las actividades deportivas en las que nos programaba nuestro profesor de Educación Física, el señor José Gómez Sánchez, al que socorronamente llamabamos Fukuy.

Con referencia a los profesores recordamos, que el ordenamiento del colegio le permitía asignar asesores o consejeros por unidad de estudio. Así teníamos Consejero en Primaria, de Media Internos, de Media Externos, de la Escuela de Artes y Oficios. Nuestro consejero fue el Pd. Juan Hefter, alemán bonachón, profesor a su vez de Historia Universal con un método de enseñanza muy singular, como era su entendimiento del idioma castellano. Al explicar un hecho histórico, el Pd. Juan se ubicaba en primera persona, refiriéndose por ejemplo que el Kaiser alemán cuando hablaba con sus oponentes en la primera guerra les decía: "mira cholaso, te rindes o te golpeo a las patadas". Otra del Pd. Juan era cuando uno se portaba mal, al castigarnos nos estigmatizaba diciéndonos "no pareces peruano, pareces huachano".

Un sacerdote que también recordamos es al Pd. Lorenzo Rosales, que lo tuvimos como asesor en quinto de media. Bajito y rechoncho, lo bautizamos como "huaco". Muchos compañeros de aula no lo recuerdan por su nombre, pero si por su apelativo en disminutivo "huaquito" y por ser muy adicto al vino. El Pd. Rosales nos enseñaba Castellano y Literatura. Igualmente viene a nuestra memoria el Pd. Carmelo Castorina, director del colegio, el cual solía regalar bombones italianos, que eran una delicia apreciada por todos. Otro sacerdote del recuerdo es el Pd. Llantoskap, checoeslovaco de nacimiento, quien lagrimeaba cuando la promoción por boca de alguno de sus componentes, solía discursear sobre su interés de luchar por la libertad de su patria.

Entre los profesores no se puede dejar de mencionar al simpático polaco Sr. Tataniavich. Como era gordito, nuestra "sana mala fe", llenaba el cojín de su asiento con los famosos torpedos, como se llamaba entonces los alfileres doblados en tres. Al colocarlos en el asiento, con la punta hacia arriba, hacía saltar de dolor provocando la risa. Claro que esto no era de todos los días, era nuestra respuesta cuando serio y colérico nos amenazaba con "vacunarnos con aguja de vitrola".

Recordamos también que la primaria pagaba 6 soles mensuales, la secundaria 10. Y vaya que era plata en esos tiempos. Un turrón o también llamado "tranca" costaba 2 centavos, a lo que llamábamos "un gordo".

Bueno, luego de 68 años de haber dejado las aulas salesianas, ya está bueno el esfuerzo a nuestra memoria...Un abrazo a todas las promociones....

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Promoción 1938